En el norte
hace mucho sol.
El olor grato del cuero,
en el calzado
recién forjado...
Los leones esta bien amor,
hay fortaleza y seguridad
en su mirar;
y en su testuz crinada,
se enaltece su tranquila fiereza,
como amados y fuertes
hijos del sol.
¡Qué buena
resultó tu nueva amiga amor!
que te lleva a tantos sitios de excursión,
tantos viajes al interior
y que además
¡generosa te gratifica!
¡por sólo ayudarle con las maletas...!
Me dices que otra vez
vas a viajar con ella;
algo me dice el corazón
que no te deje marchar;
pero lo han hecho tantas veces
que me digo
¡ya basta de celos!
¡me debo domeñar!
Pasan las semanas
y no hay señales en el cielo
de que vengas;
no llamas
y nada se sabe de ti;
sin embargo,
una tarde aciaga el celular suena;
a media voz
me dices que te vigilan,
que no puedes hablar,
“¡que mañana debemos comunicarnos!
¡como sea...!”
y abruptamente llegas a colgar...
y luego los meses
del invierno,
de metal estaño;
en donde cada minuto
pasa con su cuchillo en la mano;
circunspecto,
sin nada que decir de ti.
- Seguro yendo por otros lares
se olvidó de quien la quiere
hasta morir...!
Pero una vez,
sorprendiendo al alba amoratada,
tu llamada perdida
asoma fantasmagórica
en la pantalla del celular;
la madrugada atónita
se marcha;
recrudece el dolor...
pensar
que hace tanto que no estas
que presiento
un hondo peligro
en tu llamada;
casi siempre el ser que ama
presagia,
lo que no quiere enterarse el corazón.
Corro a conectarme al chat;
estas allí...
- ¿eres tu amor...?
- sí soy yo...
- ¿cuál es la palabra clave?
- 1522
¡Oh me quiebro de dolor!
- ¿puedo verte amor...?
- ...
Y en el claroscuro de tu imagen
narras un calvario de desdichas:
las promesas que te hicieron,
el ganar mucho dinero;
el viaje cual paseo,
sólo acompañar y ayudar...
¡nada!
¡nada era cierto!
Ahora te cobran todo
en exceso;
comida, aseo, alojamiento;
y obligada eres al peor de los destinos
¡tú amadísima doncella!
incomunicada y bajo llave;
hasta que logres lo imposible
pagar todo lo que no pediste,
sin salir nunca del encierro.
¡Ay amor!
tu carita de niña buena
toda bañada en lagrimas…!
que con tus manitas presurosas
tratas de borrar
por no inquietar a mi alma;
¡ay tus lágrimas dolorosas
que en la pantalla,
mi mano,
no alcanza nunca a tocar...!
¡Ay el alma se desgarra
de desgracia
y cortante pena!
y cuando me ves
destrozado
llorar y llorar...!
acercas tu carita
al frío cristal,
para que en este mundo
doloroso y virtual,
te pueda por fin besar...!
¡Oh amor!
¡¿por qué Dios nos abandona
en esta hora infame y sepulcral?!
¡Ay me pides que no llore!
pero ríos de dolor
corren incontenibles por mi cara
¡oh el alma se resquebraja!
y sin morirme,
siento que muero sin brazos
para poderte ayudar;
hecho un nudo en mi garganta
tu nombre,
tu nombre amado que en el silencio
de lo lejos
¡no puedo gritar...!
Amor ya no llores
seremos fuertes;
la imagen de los leones
está bien;
los dos,
como tú y como yo;
en la estepa recostados,
juntos,
para disfrazarnos de valor;
para decir al sino
que vamos a enfrentarlo
juntos
¡muy juntos los dos...!
Porque cuando se quiebra el alma,
sale un león lloroso del pecho
que se lanza impertérrito
y heroico
contra viles sinos y designios;
y arremete a pujo y lágrimas
enloquecido
lo que ha postrado tu inocencia
a este mundo infame de dolor.
Ya no llores palomita
¡yo sabré luchar!
¡yo podré!
no temas,
¡pronto estarás aquí...!
Lucharemos,
contigo a mi lado
nada nos podrá vencer;
hasta mañana amor mío,
descansa bien;
mañana como sea te envío el dinero;
no te preocupes por nada,
descansa tranquila dulce bien...
Al apagarse el chat
salgo a la calle desorientado,
feliz de haberte encontrado
y con el temor hondo
bajo el cielo de estaño,
de lo que pueda suceder...
“La imagen de los leones
está bien;
sé que debo lograrlo,
sé que debo hacerlo, amor mío
o contigo...moriré...!"
El cielo todavía es de estaño
y habrá que luchar mucho
para volverlo azul...
“la imagen de los leones está bien...
está bien...amor...”