feed

domingo, 28 de junio de 2015

Tu blanca palidez

Entre el humo de mi cigarro
y después de la discusión
apagado skype,
silenciado whatsapp;
tu carita de niña asoma
con una sonrisa
tierna como ninguna
llenándome de  amor.

Resbala mi mirar tímidamente
como luz solar que descubre
el mundo hermoso
que domina la tierra;
y nace una armonía que albora,
una paz feliz que ilumina el alma toda,
los sueños de horizontes
y  esperanzas atiborra.

Tú me miras desnuda
detenida en el dintel de la puerta.
Mi mirar te devora
con lenguas de fuego apasionada;
despacio te acercas
y procurando no desatar
mi urgencia,
me besas corita;
niña que se aproxima con cautela
al dominio de la fiera.
Tus manos recorren mi rostro
y mi virilidad asoma condenándote
a encarcelarme  para siempre
en tu humanidad sublime de mujer.

Blanca, pálida;
deslumbrante de seleno albor
tu cuerpo irradia luz sacra del amor
que nunca soñé hallar;
y más adentro,
el preciado bien
que mis pecados
me empujaron a buscar;

porque en ti, impío,
redimo mi ser lujurioso
y me condeno a solo amarte a ti
por siempre,
a llenar mis brazos
de tu terso continente,
de tus formas que moldean mis caricias
y que incendian de ardor
tus carnes mórbidas
en el silencio sacro de la habitación.