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sábado, 16 de diciembre de 2017

Florida a las seis



A golpe de seis

cuando el sol se empecina

en tumbar a la gente sobre sus sombras,

descubro que es el cansancio

de estas horas

el que nos hermana,

el éxito diezmado para tanto esfuerzo…



A estas horas

las nubes vaporosas en el célica

de calor se agobian;

una pareja se da besos apasionados

como si estuvieran soñando;

como aquel pordiosero que en una banca,

rodeado de miseria, sonríe mientras duerme;

y en su sueño, le dice a su amada,

“¡bésame rápido, que ya tengo que despertar!”



El sol ataca a martillazos.

Es increíble cómo puede cambiar tanto la vida

con tan solo una compañía.

Un perro husmea buscando algo en las veredas,

aún tiene esperanzas de hallar algo…

Es la suerte del bruto, para quien

cada instante será siempre el primero

y que nada guardará, como el ser humano, en el recuerdo.



Las últimas horas de la tarde

nos encontraba aferrados de la mano,

listos para adentrarnos en la noche

sin ningún temor de la oscuridad o el silencio;

allí se oirían nuestras charlas,

el chasquido de nuestros besos;

nuestras risas desbaratando la azul solemnidad de la noche,

aquella sensación hostil de miedo

cuando el mañana es incierto.



¿Qué sería de la vida sin estos recuerdos?

¿qué sería de mi yerto corazón ,

sin esta espina dolorosa que me dejó tu amor?

A miles de kilómetros

un mar de vacuidad me ahoga;

y aunque todo sea casi igual,

el volver sin ti a donde no estás

me da esa sensación de no estar en mi patria,

de ser una alma que arrastra su vida y sus penas

por donde ya no quiere estar.



Extraño el penetrante olor de la habitación cerrada,

la sensación mullida de tu cuerpo;

mis brazos buscándote y encontrándote

a cada momento;

nuestro pasos descalzos sobre el piso de madera,

nuestras voces girando en el ambiente

y llenando de emoción y de “te quieros”

cada actitud nuestra...



y salir luego,

cansados de tanto amar,

a recorrer las calles florecidas de artesanías

solo para sentir que éramos entre la muchedumbre,

dos adolescentes que se amaban,

y que detenían el tiempo a cada tramo

para hacerse bromas;

sólo para darse besos en cada esquina,

y andar abrazados,

como dos adolescentes que se amaban;

dos adolescentes

un poco avanzados de edad…