feed

domingo, 20 de febrero de 2022

Matrix


 Al esfumarse la bruma de los sueños,

entraron por el ventanal abierto

la brisa fresca y clara,

de resplandor celestial.

 

En medio de la vida hermosa,

estaba ella,

acicalada y buena,

dándome los buenos días con un “¡Hola!”

mientras doblaba con eficiencia,

limpias sábanas para guardar.

 

¡Qué bueno es vivir . . .!

sentir su protectora bondad

reafirmarme su amor con una sonrisa,

besándome el alma con su sólo mirar.

 

A los lejos sentí abrirse la puerta

y frases de papá buscando a mis hermanas;

las llamaba y comentaba algo con ironía

caminando a pasos calmos por la sala.

 

Entonces . . .

¿toda esa vida de miseria e infortunios

 enfermedades e ignorancias . . .?

Madre tenía el rostro lozano

en sus mejillas se recreaba joven, la luz;

en nadie había signos de sufrimientos

y nada nos impedía ascender peldaños

hacia el fiat lux.

 

¡No tuve más remedio que sonreír . . .!

En medio del bisbiseo de la ropa de cama,

me incorporé

para besar a mi madre

y mientras la abrazaba,

le dije:

-  ven mami que, quiero contarte lo que soñé -

más,

al pasar mi brazo por sus hombros,

todo se volvió oscuro

y la claridad  de la mañana hirió mis ojos

con su luz.

Abrazado a mi almohada lloraba,

y madre había partido

para no volver.

 

Porque no hay bueno ni malo,

ni odio ni amor;

porque la justicia no existe

en la absoluta matrix de Dios.