feed

sábado, 4 de julio de 2026

El artista



Incendiado,
desbordado de sol,
el arte pinta su universo
con lo que quedó de sí,
entre fantásticas nebulosas 
de error.

Una llama azul
quema hora tras hora,
por largos años, 
su corazón;
la melancolía hambrienta
no se fue, y, 
ahora, 
filuda corta sus venas
a toda hora, 
silencian sus labios sin carmín.

El alma que entregara 
mil veces
por sentir amor
pugna de sus manos huir
y plasmarse fidedigna
en el lienzo que
permanece muy
blanco, aún .

No es el modelo 
ni la muestra;
no es el color
ni la pincelada correcta;
son las cadenas que 
no logran romper 
sus manos diestras;
es el fango de colores 
que desespera vívido
en la acuarela;
ciega la conciencia
de la historia,
corre desesperada 
tras laa aurora  
que no podrá ver . . .!

El artista amputado
pinta entre aplausos
lienzo tras lienzo,
ven, bebé,
¡ensarta una aguja,
asombrosamente,
solo con los pies . . .!




¡Ay, cambiarlo todo
por un par de manos!

por la oportunidad
de acariciar, 
tocar;
de entregar en un abrazo

fuerte, apretado,
todo el amor que el arte,
jamás podrá plasmar. 

¿Serán los artistas
pinceles condenados 
a no tener paz?