Luego,
después de la balacera,
el cielo continúa exacto;
pero unos ojos abiertos
no dejan de contemplarlo...
Entre el estupor y lo acontecido
descendió un pájaro negro
de ligero vuelo;
tijereteando recortó su silueta
entre los escombros y el celeste cielo.
Y se posó sobre la certeza
de que todo está destruido
o muerto.
Entre la humareda y el terror
llegó el satinado enlutado.
Nadie lo vio.
Con rápidos aleteos
su pupila infernal dilató,
lo auscultaba todo:
el correr presuroso entre sollozos,
las vísceras humeantes
y ése olor a sangre contrastante
con las ruinas de la ciudad;
el llanto abandonado a la fatalidad
del cielo siempre sordo
y claro.
¡Lo fatal es sólo de los humanos!
Cuando la desesperación cundía
y el correr inmediato
se hacía necesario;
¡la hemorragia!
¡los abrazos en los brazos!
y agónicos los balbuceos
que en su camino
¡no llegarían a ser beso amado!
Él se alejó volando
dejando en el desconcierto
caos,
un dolor inmenso
y un fuerte olor a quemado.
Ya en lo alto
planea el ave su malagüero vuelo,
revira;
y sobre un muro antiguo y gigantesco
se lamenta.
Encumbra su silueta negra,
su pupila vivaz destella al sol
de luz se incendia,
y al mirar sin tribulación...
¡como que de algo se acuerda...!
y se lanza sideral a los abismos
y se aleja.
El cielo está despejado...
¡verlo desaparecer en el celeste!
¡entre tanta tierra, tanto sol
y tanto desamparo...!
Después de la balacera
el cielo continúa intacto,
y unos ojos desde el pavimento
no cesan de contemplarlo...!
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lunes, 20 de septiembre de 2010
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Palestina, yo me adhiero
¿Para esto, a través de la ONU,
le dimos un país?
La injusticia se repite
como en todo en la historia:
¡a nivel superior!
Ya no es el muro de Berlín
ahora es algo mucho peor...!
723 kilómetros infranqueables
de prisión...!
Las víctimas de antaño
se convirtieron en victimarios,
y no escatiman modernidad
para oprimir y masacrar
a sus propios hermanos.
El dinero lo puede todo
y si, antes, una resolución
les dio un suelo patrio;
ahora, ante sendas resoluciones
“ordenando” se retiren
¡a ninguna hacen caso!
Una niña casta
se incluye al gentío
y estalla y se inmola;
y tras el horror:
la muerte ensangrentada,
vidas agónicas que se escapan
y entre el humo y la confusión;
la prensa y televisión
que no nos dice el por qué
de la razón.
Cincuenta años de latrocinio
nos parece que está bien.
Y cuando un ser humano
se hace estallar entre la muchedumbre
pensamos en el acto de terror;
no en el abuso diario
en los campos refugiados;
sin trabajo ni educación,
sin hogares y hacinados;
recortados en su suelo patrio
por los hermanos que un día,
cuando no tenían tierra,
sabían convivir en paz.
Con sus armas y opulencia
se juntan hacia un lado
buscando más riquezas
para plantar sus banderas;
y nosotros a sus masacres y sus guerras
¡sólo tenemos silencios sinvergüenzas!
o más ayuda al nazismo.
Oiga usted, si no va a ser justo
¡por lo menos no se meta!
Y estalla otro ser humano
sembrando enloquecido el terror
y lo calificamos de barbarie
¿y las ocupaciones de los yunaites...?
las murmuramos a media voz;
y por tanta desinformación
¡en verdad creemos que Israel
quiere liberar a su patria!
¿de qué?
¡si siempre vivieron en diáspora!
Predicamos sobre la paz y el amor
y a pesar que somos el mundo
nos quedamos sin voz, mudos,
nuestros mandatarios genuflexos
visando con nuestro silencio
la extinción del pueblo palestino.
Oh ¿y si se diera
que una junta vecinal de nuestro barrio
autorizara a alguien
a adueñarse y vivir
en algún lado de nuestra casa?
y que, al querer echarlo,
y no sólo nos venza con su poder,
sino que se adueñe usurpando,
poco a poco, ¡toda nuestra casa!
Y nos impida transitar
de cuarto a cuarto,
y nos racione los horarios
¡hasta para el baño y el trabajo!
¿qué haríamos entonces?
(no se oyen las respuestas
que siempre nos hermanan)
Y sí,
Jesús fue judío
y fue muerto por sus paisanos
y condenado para siempre al olvido
¿la causa?
predicar la paz y el amor, la igualdad;
y no ser un guerrero ni libertador,
sino un manso de corazón.
“ - Señor, ¿qué debo hacer
para tener vida eterna?
- ve y vende todo lo que tienes
y reparte tu dinero entre los pobres.
Entonces, el hombre, se fue muy triste.
- Es más fácil que una soga
pase por el ojo de una aguja
que un rico entre al reino de los cielos”
Y no importa si Jesús es ficción o cierto,
importa que todo lo escrito
asienta y aviva sentimientos
de paz, igualdad y de amor.
le dimos un país?
La injusticia se repite
como en todo en la historia:
¡a nivel superior!
Ya no es el muro de Berlín
ahora es algo mucho peor...!
723 kilómetros infranqueables
de prisión...!
Las víctimas de antaño
se convirtieron en victimarios,
y no escatiman modernidad
para oprimir y masacrar
a sus propios hermanos.
El dinero lo puede todo
y si, antes, una resolución
les dio un suelo patrio;
ahora, ante sendas resoluciones
“ordenando” se retiren
¡a ninguna hacen caso!
Una niña casta
se incluye al gentío
y estalla y se inmola;
y tras el horror:
la muerte ensangrentada,
vidas agónicas que se escapan
y entre el humo y la confusión;
la prensa y televisión
que no nos dice el por qué
de la razón.
Cincuenta años de latrocinio
nos parece que está bien.
Y cuando un ser humano
se hace estallar entre la muchedumbre
pensamos en el acto de terror;
no en el abuso diario
en los campos refugiados;
sin trabajo ni educación,
sin hogares y hacinados;
recortados en su suelo patrio
por los hermanos que un día,
cuando no tenían tierra,
sabían convivir en paz.
Con sus armas y opulencia
se juntan hacia un lado
buscando más riquezas
para plantar sus banderas;
y nosotros a sus masacres y sus guerras
¡sólo tenemos silencios sinvergüenzas!
o más ayuda al nazismo.
Oiga usted, si no va a ser justo
¡por lo menos no se meta!
Y estalla otro ser humano
sembrando enloquecido el terror
y lo calificamos de barbarie
¿y las ocupaciones de los yunaites...?
las murmuramos a media voz;
y por tanta desinformación
¡en verdad creemos que Israel
quiere liberar a su patria!
¿de qué?
¡si siempre vivieron en diáspora!
Predicamos sobre la paz y el amor
y a pesar que somos el mundo
nos quedamos sin voz, mudos,
nuestros mandatarios genuflexos
visando con nuestro silencio
la extinción del pueblo palestino.
Oh ¿y si se diera
que una junta vecinal de nuestro barrio
autorizara a alguien
a adueñarse y vivir
en algún lado de nuestra casa?
y que, al querer echarlo,
y no sólo nos venza con su poder,
sino que se adueñe usurpando,
poco a poco, ¡toda nuestra casa!
Y nos impida transitar
de cuarto a cuarto,
y nos racione los horarios
¡hasta para el baño y el trabajo!
¿qué haríamos entonces?
(no se oyen las respuestas
que siempre nos hermanan)
Y sí,
Jesús fue judío
y fue muerto por sus paisanos
y condenado para siempre al olvido
¿la causa?
predicar la paz y el amor, la igualdad;
y no ser un guerrero ni libertador,
sino un manso de corazón.
“ - Señor, ¿qué debo hacer
para tener vida eterna?
- ve y vende todo lo que tienes
y reparte tu dinero entre los pobres.
Entonces, el hombre, se fue muy triste.
- Es más fácil que una soga
pase por el ojo de una aguja
que un rico entre al reino de los cielos”
Y no importa si Jesús es ficción o cierto,
importa que todo lo escrito
asienta y aviva sentimientos
de paz, igualdad y de amor.
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Palestina
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