feed
Mostrando las entradas con la etiqueta Abrazarte hasta morir. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Abrazarte hasta morir. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de mayo de 2014

Abrazarte hasta morir


Desde que te fuiste

tomo pastillas para no verte en mis sueños.

Fumo y tomo café,

y pienso que tu luz verde en el “face”,

señala, tontamente,

que tal vez, así no me hables,

pienses en mí.



Hombre como soy

fui acostumbrado al dolor;

pero nunca supuse que la congoja de tu ausencia

desollaría mi pecho en carne viva,

descolgando dolorosamente y sin piedad

mi zote corazón.



Recuerdo cuando te preguntaba

si te podía besar;

y tú, con una sonrisa, decías

“que podían entrar”.

Yo adorándote, como te amaba,

maniataba con camisas de fuerza

la locura tímida de mi pasión...



Pero, esta noche,

manejo a gran velocidad,

y siento que, por milésimas de segundos,

escapo a este dolor;

aunque sé, que al final del camino,

nunca más te he de encontrar.



Tiembla el auto

mientras cruzo la ciudad de palmo a palmo;

y la verdad...

¡no quisiera regresar...!



No quisiera parar nunca,

sólo pisar el acelerador

hasta que se acabe la autopista

y un profundo abismo

se trague conmigo,

este universo de tristeza,

que no me deja ni un instante de paz.



A velocidad,

parece que el dolor se adelgaza

y, en un punto,

se puede llegar a romper

para mi serenidad.



A veces zumba el viento

y hace que mi vista se nuble,

con un dolor punzante dentro

que casi no puedo soportar!!



a veces zumba demasiado el viento;

y una sensación de lluvia en mis ojos

me impide respirar…!!



Aún falta mucho para casa

y la carretera es larga y oscura;

pero no más profunda y negra que esta soledad.



Yo acelero,

acelero con fuerza;

así alivio esta congoja

que a cada segundo,

me está a punto de alcanzar…!



¡Oh, quisiera que acabe la carretera!

y para mi paz,

me trague un abismo negro

tan negro como este que tengo en el pecho

que no me deja pensar, ver ni respirar;



quisiera que acelerando

mi auto vuele más allá del camino

y no halle más que tu recuerdo sonriente

disfrazado de muerte buena,

que me devuelva la ilusión de verte

y, envuelto de tragedia,

te pueda por fin abrazar…!