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viernes, 21 de diciembre de 2018

Brindis


Los segundos siempre se hacen lentos

cuando llega el saudade de los recuerdos.



Una vieja canción nos desprende

del tiempo y de la vida,

de todo cuanto estemos haciendo.



Podríamos, ante nuestros ojos idos,

escoger de un collage y disfrutar

mil instantáneas vividas;

cuando sonriendo de amor,

compartíamos uno al otro,

nuestro único tiempo de vida,

como solíamos hacerlo . . .!

(¿por qué los recuerdos felices

siempre vienen tan tristes?)



Cuando la noche buena estalle

en detonaciones mil

de preciosas alegrías,

el sigilo nocturno azul

pasará atiborrado

de sueños y abrazos,

palabras y risas que en algazara,

llenaran otra Navidad

de chocolate y panetón,

de apetito asaz de aves y esperanzas.



En alguna dimensión del tiempo

estaremos los que estamos lejos;

juntos y felices de nuevo,

departiendo el amor

que nos faltó entregar;

juntos,

como quiso Dios que comulguemos

cuando todo el futuro era nuestro

e íbamos indesligables

prodigándonos ternura y amor

a raudales . . .!



No habrá un abrazo tan hermoso

como el que nos dimos,

ni expresión de dicha

más estentórea que ésta,

que se ahoga callada en la calma;

porque juntos, hicimos de la vida

un hermoso encuentro,

para que las Navidades

se llenen siempre de amor

y sublime recogimiento.



Por este momento,

por los que están

y los que ya se fueron;

alcemos nuestras copas al cielo

y . . .¡brindemos . . .!





3 comentarios:

Gladys dijo...

Hola Drac que bonito poema es como un resumen de vida lo que nos provocan los recuerdos, creo que los recuerdos lindos los provocan tristeza porque ya no podemos volver a tenerlos, fue un placer leerte. Un abrazo que tengas un hermoso fin de semana y un buen fin de año un bridi por eso.

Horacio Beascochea dijo...

En estas fechas pareciera que afloran más los recuerdos y balances. En algún sentido, desconfío de ambas cosas.
Llegué de casualidad a este espacio.
Saludos

Laura dijo...

"Por este momento,

por los que están

y los que ya se fueron;

alcemos nuestras copas al cielo

y . . .¡brindemos . . .! "

Salud, brindemos por todos ellos. Y para ti, un abrazo grande.