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lunes, 11 de mayo de 2015

Instante



Por fin he llegado a las aguas solas

de la soledad;

en su mórbido cristal que riza el viento

hay una tristeza estática que flota

como reflejo en el mar.



No hay consistencia

en sus ondas fulguradas;

mi mano la atraviesa

como el deseo infinito del destino

que sólo, por hacernos padecer,

profana del alma su claridad.



En este estanque

el mundo se expresa perpetuo;

fulge en él, incandescente,

un instante;

que empezó solo para acabar.



En sus aguas mansas

malgastamos los segundos

viendo con tristeza triste

lo que fue,

y ya nunca más será.



Sin hallar por qués;

desvarío en mi conciencia;

y concluyo que la dicha o pena,

acaban siempre en un adiós;

en un par de manos vacías

que se cierran.



Todo está muerto

en la superficie del leteo;

y la vida

no es más que este momento

que nadie quiere ver marchar.



El instante colmo de la dicha

era éste,

cuyos filos de diamante

horadan ahora el alma;

recuerdo la rosa

que apretaste contra mi boca;

el dulce discurrir

de aquel pez

cuyo torso al contonear

alegraba con su sed

mi sed ansiosa.



Huero entre mis brazos,

habita

el manso volumen de tu cuerpo;

tu perfume inhalado

como opio

desuella sin piedad mi pecho;

y ansío,

fervorosamente ansío morir

para mi paz.



Camino con un puñal amargo,

dando tumbos en el vértigo,

buscando un lugar

donde la muerte

pare este sufrir.



Por fin me enfrento a la vida

con este instante

en donde, el recuerdo de amor,

propicia un buen morir,

un instante lúcido de paz;

poder decir en el último suspiro

fui feliz.

5 comentarios:

gla. dijo...

Sería hermoso que en ese instante pueda decir...fui feliz
Un abrazo

Michelle dijo...

un poema que cuenta una vida, y la vida
!!!

abrazo

hana dijo...

https://youtu.be/gOweBNPpuoM

Seguro que puedes decir que fuiste feliz, todo depende desde donde lo mires.

saludos

Lunna dijo...

La vida se mide por instantes y en tus letras brillan algunos llenos de felicidad.

Hoy, entre tus renglones se respira la melancolia.

Besos.

Lunna.

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Hay instantes que nos marcan para siempre.

Un placer leerte y visitarte