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domingo, 25 de octubre de 2009

Morbo

Como en un sueño
me he sentido hasta mi altura.
De pie,
ancho de hombros;
abierto de piernas.
Llevando mis dedos gruesos
a bajar la cremallera de mi bragueta
sin haber mingitorio cerca.

Luego el vientecillo fresco
de tu aliento
soplando delicado
en mi centro.

Sin entender aún
he sentido lo mojado y blando
de tu boca,
introducirse mi sensación
como un objeto;
cual se coge una fruta dulce
de la rama
para comerla a deshora.

Ser la causa de tu hambre
me ocasiona ser
y ver sinécdoque de mí;
cual lo saboreas y succionas,
ajetreada y laboriosa,
de espaldas al mundo que te conoce
y al saludarte te sonríe;
y en verdad...¡no sabe nada de ti!

Te he visto jugar con él;
trazando mórbidas rutas
con tu lengua dulce y azarosa,
hasta que adquiera maciza forma,
hasta que amenazante te mire
con chispa de capullo ahíto
y te llenes la boca con él.

Obnubilado te veo,
no lo puedo creer;
¡ah mi miembro despertado!
y aún más ávida en tus quehaceres
¡lo incitas a más crecer!

Enloquecido y febril
planta su sol tremebundo
en tu blando cielo de mujer.
Buscando ansia que lo contenga
sindica tu boca mojada y fresca
que resuelta lo atrapa,
lo mordisquea;
y pugna por arrancar sus dolores
desde el cauce de su venidero río
de hirviente, trepidante semen
que pronto ha de correr.

Luego, amor, he despertado
y no era un sueño.
Tu cabellera agitada
galopaba con denuedo
empuñando con ardor
mi vástago de placer;
¡oh amor la dulzura de tu rostro...!
¡oh amor la finura de tus manos!
trabajando con denuedo amado
el mástil de mi querer.

Y ver el vacío de tu hambre
delectarlo todo entero,
más adentro de tu beso
y apretando en tu mejilla
mi desenfreno fiero,
gobiernas con firmeza
a grupa mi satiriasis
¡oh desmesurado vicio! ¡molicie!
¡oh soy feliz siendo tu hombre
que te hace mi feliz esclava del placer!

¡Oh amor mi sueño hecho en tu carne!
¡oh amor tu saliva hecha miel!
¡oh amor que cierro los ojos…!
y mis primaveras te vierto
lloviendo amor en tu amor,
rebalsándote toda mi gloria
en la apretada fuente de tu estío
a pulso
y con todas las fuerzas de mi ser!

Oh amor
son sabios tus labios,
tu lengua,
tu desesperada sed;
encadenado ando a tu cuerpo
en todos mis instantes,
que ya a ninguna parte
puedo volver los ojos
sin encontrarte en cada lado
mirándome apasionada,
deseosa de lo que quiero
y que con voz silente me llama
voluptuosa y disimulada
a su amada gruta de placer.

¡Oh amor traza mi destilar de hombre
en tu boca, tus pezones;
unta tus senos con hedonismo
ante mi zafia sed por mujer!
¡oh déjame ver
tus rotundas perfecciones!
por las que vivo y las que muero
y atesoro en los relojes
este momento dulce, obsceno
de llenarme con tus olores
y saborearte toda al fin, sin restricciones.

Oh ven aquí cariño,
que hurgue ansiosa
mi hosca mano
tu arca llena de delicias;
tu mata escondida
que a mi pasión
se embadurna tierna de sueños;
deja que la lama toda
con mis áridos desiertos;
mi corazón y mi lengua andan muertos
de sed de sólo una mujer.

Frota tus vellos secretos
tu monte, con firme vaivén;
en el ansia asaz de mi boca
frótate cual gata en celo
en ondulante caricia y victoria
que desde tiempos remotos
has triunfado bien como una áspid.

¡Oh atrápame con tus brazos y piernas!
¡enrédame en la lujuria de tu aliento!
¡déjame que hunda en ti todo mi reino!
¡hasta el fondo de tu ser…!

3 comentarios:

Narci dijo...

Excitante relato en verso, más que morboso me parece una excelente descripción de un sublime momento compartido.

Besitos

AMOR dijo...

Se me ha echo la boca agua, me ha excitado mucho.
Besazos

maiz dijo...

maestro